José Ignacio: el faro, las playas y cómo llegar desde Punta del Este

Notas de Andante · 6 minutos de lectura

Treinta y cinco kilómetros al este de la península, la Ruta 10 llega a una punta de piedra con un faro arriba. Detrás de esa punta hay un pueblo donde viven ciento cuarenta y ocho personas once meses al año, y que en enero tiene las tarifas más altas del país. Las dos cosas son ciertas a la vez.

El faro de José Ignacio sobre la punta rocosa, con la arena curvándose a un lado y el oleaje rompiendo contra las piedras del otro
El faro está en la costura: de un lado la arena sigue en curva, del otro el mar rompe contra la piedra. Las casas blancas del pie son de la Armada.
Qué es
Un balneario del municipio de Garzón, departamento de Maldonado
Dónde
En el km 183 de la Ruta 10, al este de Punta del Este
Cuánto hay
35 km desde la península, unos 40 minutos en auto
Cómo se llega
Ómnibus de línea desde la Terminal de Punta del Este
El faro
Encendido en 1877; 122 escalones hasta el mirador
Entrada
El pueblo y las playas son libres; subir al faro se paga desde 2026

¿Qué es José Ignacio y dónde queda?

Es una península chica que se mete en el Atlántico: dos kilómetros de largo por ochocientos metros de ancho, con agua de los dos lados. Al oeste está la laguna José Ignacio, al este la laguna Garzón, y entre las dos el pueblo, en el km 183 de la Ruta 10, departamento de Maldonado. Su nombre en los papeles del censo es Faro de José Ignacio, que dice bastante sobre qué llegó primero.

Del nombre hay tres versiones y ninguna cerrada: un poblador llamado José Ignacio Sylveira, un tropero de las misiones jesuíticas, o la estancia que el virrey Cevallos creó acá en 1763. Lo que no se discute es el tamaño: en el censo de 2023 el pueblo tenía ciento cuarenta y ocho habitantes permanentes.

Para el que está parado en Punta del Este es una salida de medio día hacia el este, la que sigue después de La Barra y Manantiales por la misma ruta. Dentro de todo lo que hay para hacer en Punta del Este, ésta es excursión y no paseo de la tarde.

José Ignacio no está en ningún recorrido nuestro, y conviene decirlo acá: el paseo narrado de Andante se camina en la península, y es lo que suele hacerse a la mañana, antes de tomar la ruta hacia acá.

El faro de José Ignacio: 122 escalones, horario y entrada

Se encendió el 1º de junio de 1877 por una razón práctica: el cabo está rodeado de arrecifes y los barcos se partían ahí. Es una torre cilíndrica de piedra de veinticinco metros, con la cúpula a franjas blancas y rojas y el foco a 32,5 metros sobre el mar, que da un destello blanco cada dos segundos. La administra la Armada Nacional, se automatizó en 1983 y hoy anda con energía solar.

Se sube, y esa es la diferencia con el faro de Punta del Este, que casi nunca abre. El Ministerio de Turismo lo incluye en la Ruta de los Faros y cuenta los escalones: son ciento veintidós hasta el mirador, con vista de 360 grados sobre el pueblo, las lagunas y el océano. Por seguridad, la subida tiene un límite de edad.

Lo que no hay es un horario publicado que sirva todo el año. El propio Ministerio de Turismo remite al servicio de la Armada que mantiene las señales de la costa. Las guías repiten un horario de verano de 12 a 20 y uno de fin de semana de 17 a 20 fuera de temporada, y ninguna página oficial lo confirma: antes de manejar 35 kilómetros con la idea de subir, conviene preguntar el mismo día.

Lo que sí está escrito es el precio. En marzo de 2026 el Poder Ejecutivo fijó por decreto un ticket para visitar los faros del país, el de José Ignacio entre ellos: ocho unidades indexadas por persona, redondeadas a múltiplo de cinco pesos y actualizadas cada 1º de enero. Es poco más de un dólar, y lo recaudado va al servicio de la Armada que mantiene las balizas de la costa.

La costa de José Ignacio vista desde la linterna del faro, a través de la baranda blanca del mirador
Lo que se ve arriba, por entre la baranda de la linterna: la piedra, la playa y las casas del pueblo, que desde acá se cuentan.

El faro llegó treinta años antes que el pueblo

En casi todos lados el faro es una obra que una ciudad se agrega encima. Acá pasó al revés, y el orden de las fechas lo deja claro.

  • 1877: se enciende la torre. En ese momento la única forma de llegar a este punto era a caballo, en carruaje o por mar. No había camino.
  • 1907: recién entonces aparecen los terrenos. Se termina la concesión privada que explotaba el faro, pasa al Estado, y el agrimensor Eugenio Saiz Martínez hace el primer loteo del balneario. Hoy su apellido es una de las calles por las que entra el ómnibus.
  • Fines de los años veinte: las primeras casas de material y la primera pulpería. Cincuenta años después de la luz.
  • 1954: el camino. Se construye la conexión con la Ruta 9 y arranca el primer ómnibus, que iba a San Carlos.
  • Años sesenta: llegan los veraneantes argentinos, y detrás de ellos las casas de los famosos y los restaurantes.

En el censo de 2011 vivían acá 292 personas. En el de 2023, 148.

El pueblo se achicó a la mitad en doce años mientras se volvía el lugar más caro de la costa, y no es una contradicción: una casa que se usa dos meses y se cierra no aparece en ningún censo. El faro, en cambio, sigue encendiéndose todas las noches, desde antes de que hubiera a quién alumbrarle la puerta.

Cómo llegar a José Ignacio desde Punta del Este

En ómnibus de línea, sin contratar nada. La línea 14 de CODESA sale de la Terminal de Punta del Este, cruza el puente ondulado y va parando en La Barra, Manantiales y Balneario Buenos Aires hasta la Plaza de José Ignacio. Es la misma línea que usan los vecinos, y el viaje se paga arriba.

Lo que hay que mirar antes de salir es el calendario. CODESA publica dos recorridos distintos para esta línea, uno de verano (de diciembre a marzo) y otro de invierno, y no pasan con la misma frecuencia; algunos servicios, además, no corren los domingos. Fuera de temporada, volver de noche deja de resolverse sobre la marcha. COT y COPSA suman servicios interdepartamentales que también paran acá.

En auto es la Ruta 10 hacia el este y derecho: treinta y cinco kilómetros desde la península, unos cuarenta minutos sin tránsito y bastante más en enero. Diez kilómetros más allá del faro la ruta llega al puente circular de la laguna Garzón, que es el otro motivo por el que la gente maneja hasta acá.

Las playas de José Ignacio: la Mansa y la Brava

La punta parte la costa en dos, y el faro está justo en el corte. De un lado queda la Mansa, que es la del atardecer: el sol se pone sobre el agua, hay botes de pesca fondeados y la ola casi no existe. Del otro está la Brava, ancha, abierta al mar y con olas de verdad, que es la que miran los surfistas y la que sigue después hacia la laguna Garzón.

La playa del faro es la más caminada del balneario, y desde 2024 se entra por una pasarela de madera que la Intendencia de Maldonado armó con el Municipio de Garzón para que la gente no siga rompiendo el cordón de dunas por donde se le ocurra. Conviene usarla: la duna es lo único que sostiene la arena en su lugar.

El servicio de guardavidas es de temporada en todo el departamento: fines de semana desde mediados de noviembre, todos los días desde el 1º de diciembre y hasta principios de abril. El resto del año, acá no hay nadie mirando.

Qué hacer en José Ignacio en un día

Subir al faro

En la punta, a pie desde la plaza

Lo único del pueblo que se hace adentro de algo: escalera caracol angosta, viento arriba y la vista de las dos playas y las dos lagunas.

Cuánto
122 escalones; ticket desde 2026

La Mansa al atardecer

Del lado de los botes

En esta costa el sol casi siempre se pone tierra adentro. Acá se pone sobre el agua, y a última hora la playa se llena de gente mirando en la misma dirección.

Mejor hora
La última del día, todo el año

La Brava y la tabla

Del otro lado de la punta

Mar abierto y ola constante. Es playa de surf y de caminata larga: hacia el este la costa sigue casi vacía durante kilómetros, hasta la laguna.

Ojo
Guardavidas sólo en temporada

El puente circular de la laguna Garzón

10 km al este por la Ruta 10

Un anillo de hormigón sobre la laguna, obra de Rafael Viñoly, de diciembre de 2015. La forma no es decorativa: obliga a dar la vuelta despacio y deja lugar para cruzarlo a pie. Antes había una balsa para dos autos.

Qué une
Maldonado con el departamento de Rocha

¿Es caro José Ignacio?

En enero, sí, y se mide sin adjetivos. En la temporada 2026 una casa de dos o tres dormitorios en La Juanita se alquilaba entre 5.000 y 6.000 dólares la quincena; un departamento de un dormitorio cerca del mar en Punta del Este, entre 3.000 y 3.500. Con los hoteles pasa lo mismo, y más marcado.

US$ 120

Hotel doble en la Mansa

Punta del Este, enero de 2026, tarifa más baja publicada.

US$ 360

Hotel doble en José Ignacio

El mismo mes, treinta y cinco kilómetros más al este.

Tarifas de arranque informadas por el Centro de Hoteles de Punta del Este en enero de 2026. En febrero todo baja entre 20 y 30 % con la misma agua.

Nada de eso hace falta para pasar el día. La playa es pública, el atardecer no se cobra, el ómnibus cuesta lo que cuesta un ómnibus y el faro, poco más de un dólar. Lo caro de José Ignacio es dormir ahí, no estar ahí.

José Ignacio fuera de temporada

De abril a noviembre el pueblo vuelve a su tamaño real. Buena parte de la gastronomía es estacional y cierra o abre sólo los fines de semana; queda lo que usan los ciento cuarenta y ocho: el almacén, la escuela, la comisaría. El faro no cierra por temporada, pero su horario de visita cambia, y es lo único que conviene confirmar el mismo día en vez de fiarse de una página escrita meses atrás, ésta incluida.

A cambio se estaciona al lado de la plaza, la playa está vacía y entre julio y octubre se ven ballenas desde la costa. Si la duda es el mes, está contestada en cuándo ir a Punta del Este.

Preguntas que se repiten

¿Dónde queda José Ignacio y a cuánto está de Punta del Este?

En el departamento de Maldonado, en el km 183 de la Ruta 10, al este de Punta del Este y entre las lagunas José Ignacio y Garzón. Son unos 35 kilómetros desde la península, cerca de 40 minutos en auto sin tránsito.

¿Cómo llegar a José Ignacio desde Punta del Este?

En ómnibus de línea: la 14 de CODESA sale de la Terminal de Punta del Este y llega a la Plaza de José Ignacio pasando por La Barra y Manantiales. También paran COT y COPSA. En auto, Ruta 10 hacia el este. Los cuadros de verano y de invierno son distintos.

¿Se puede subir al faro de José Ignacio?

Sí. Está abierto al público y se sube por una escalera caracol de 122 escalones hasta el mirador, con vista de 360 grados. La subida tiene un límite de edad por seguridad.

¿Cuál es el horario del faro de José Ignacio?

No hay un horario oficial publicado que valga todo el año. El Ministerio de Turismo remite al servicio de balizamiento de la Armada Nacional, que es quien administra la torre. Las guías repiten un horario de verano de 12 a 20 y uno de fines de semana de 17 a 20 fuera de temporada, sin confirmación oficial: conviene preguntar el mismo día.

¿Cuánto cuesta entrar al faro?

Desde marzo de 2026 se paga un ticket fijado por decreto para todos los faros del país: ocho unidades indexadas por persona, poco más de un dólar, que se actualizan cada 1º de enero. Lo recaudado va al servicio de la Armada que mantiene las señales de la costa.

¿Cuántos habitantes tiene José Ignacio?

Ciento cuarenta y ocho, según el censo de 2023; en el censo de 2011 eran 292. En enero la población se multiplica varias veces con los veraneantes.

¿Cuál es la playa mansa y cuál la brava?

El faro divide las dos. De un lado la Mansa, sin olas, con botes de pesca y el sol poniéndose sobre el agua; del otro la Brava, ancha, abierta al océano y con ola constante, que es la de los surfistas.

¿Qué hacer en José Ignacio y cuánto tiempo lleva?

El faro, las dos playas, el atardecer del lado manso y, diez kilómetros al este, el puente circular de la laguna Garzón. Medio día alcanza; con el puente y el ómnibus de ida y vuelta, es un día entero.

¿Vale la pena ir en invierno?

Vale si se va por el lugar y no por la noche. Varias puertas abren sólo los fines de semana y el ómnibus pasa menos seguido, pero la playa queda vacía y entre julio y octubre se ven ballenas desde la costa.

El faro se sube en diez minutos. La península se camina en una hora

José Ignacio se ve en medio día y esta nota alcanza para no perderse nada. Lo que no se ve mirando está al otro extremo de la ruta: «La otra Punta del Este», un paseo narrado que arranca en La Mano, cruza del lado bravo al manso y termina junto al agua, contado por Graciela, que nació ahí cuando aquello era un pueblo de pescadores con un faro y poco más, igual que éste. La historia avanza según dónde estés: si te parás a mirar, te espera.

Una hora · 3,8 km · sin app, se abre en el navegador · sin grupo y sin horario · $U 199 ≈ US$ 5

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Foto del faro: Jimmy Baikovicius (CC BY-SA 2.0). Vista desde la linterna: Basesta (CC BY-SA 3.0)